Hace unos días, cumplí cuatro años como agente vendedor de la ONCE. No engaño a nadie al decir que no han sido fáciles, y que en ellos ha habido momentos más dulces y más amargos.
Todo empezó en julio de 2007, yo era un estudiante con olor a cafetería de facultad y a baraja de cartas sobada que se metía en un negocio en el que creía iba a durar apenas unos meses y en el que todavía ando por las cosas de la vida.
Yo era ese joven recién licenciado en Administración y Dirección de Empresas, con notas no demasiado brillantes, pero aprobándolo todo al fin y al cabo, pensaba que tras los estudios, vendría una especialización en algo, algunas entrevistas de trabajo, y a currar en lo mío, la contabilidad, las finanzas, la bolsa y la economía en general.
Y la especialización llegó, hice un master en dirección de recursos humanos, las entrevistas también llegaron, pero los resultados no fueron los esperados, puesto que en la que no me exigían una experiencia demostrable, me pedían un mínimo de visión, otros me dijeron que no me podían adaptar el puesto, y algunos ni siquiera me dieron explicaciones, con no llamarme, les bastó, y eso es lo que más duele, seguro que muchos de los que me leéis habéis pasado por lo mismo.
El caso es que podía compatibilizar mis estudios y mi búsqueda de empleo con la venta del cupón, iba firmando contrato tras otro de interinidad, luego temporales, y con la seguridad que transmite un sueldo a fin de mes, iba tirando.
Pero no os negaré que me dolían los comentarios de algunas personas, muchas de ellas cercanas, que me decían: ¿y para acabar vendiendo el cupón has estudiado una carrera?
Me podría consolar diciendo que también hay ingenieros que andan de camareros, o recurrir a la manida crisis que de todo es culpable, pero hay días en que pienso que cuando uno quiere cambiar, ha de arriesgar, volvemos a los tópicos, el que no arriesga no gana, dicen, y a lo mejor hay que salir del sueldo seguro y la tranquilidad de este trabajo, que no deja de estar en el aire, para buscar algo mejor...
En esos pensamientos ando en muchas ocasiones, y con ellos quería inaugurar este pequeño rincón, para que vosotros también me habléis de vuestras experiencias, temores, en lo que a lo laboral se refiere, sueños, ilusiones....
Todo tiene cabida aquí.
Un saludo
Felicidades y que este nuevo proyecto te haga más feliz.
ResponderEliminarAna E.Venegas
Enhorabuena por tu blog, David. Que te dé tantas satisfacciones como a mí me da Tiflohomero.
ResponderEliminarYo, como tú,iensa que sólo está verdaderamente vivo aquél que cree en la realidad de los sueños.
Yo aspiro y sueño con acercar el mundo de los libros y el braille a las personas ciegas y a la sociedad en general.
Buena tarde veraniega y seguiremos en contacto.
Un abrazo.